DALY
Daly linda, mi amada hija peluda, desde el primer instante que nos conocimos te robaste mi corazón, cada día compartido fue maravilloso, con tu amor, alegría y travesuras me hiciste pasar grandes momentos que jamás olvidare. También fuiste mi confidente, quien siempre me escuchaba silencioso las cosas que te contaba y luego lamias mi mano o cara. Fuiste mi anti estrés quien cada día me obligaba a salir de paseo. Caminar es algo que aprendí contigo ya que es bueno para mi salud. Pero especialmente recordare el amor incondicional que me diste en cada momento de tu vida sin importarte mi estado de ánimo. Recuerdo con nostalgia cuando los vecinos me decían que todo el vecindario se enteraba cuando yo llegaba a casa, porque tú te ponías tan alegre que saltabas de un lado a otro y emitías unos ladriditos de bebe. También recuerdo que te ponías feroz cuando sentías algún mínimo peligro u otros perros cerca a nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario